Educación de Personas Adultas en estado de alarma

Hablar de educación no es sólo tratar las etapas de Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional o estudios universitarios. En estos momentos de confinamiento, la Educación de Personas Adultas se reivindica y se abre paso en el debate educativo.

Por ello, reproducimos aquí un par de textos (aparecidos en el blog de nuestro compañero Maximiliano Alcañiz Vislumbramos) y un debate-tertulia que tuvo lugar anoche a iniciativa de fadultos, la comunidad de docentes de Educación de Personas Adultas (en Youtube).

El primero de los artículos lleva por título «Deberes de la Educación de Personas Adultas (para después de esta crisis)». Este es parte de su contenido:

Un día nos despertamos y comprobamos cómo el futuro nos había alcanzado. De eso hace solo unos días, los mismos que el estado de alarma provocado por la pandemia del COVID-19 nos mantiene confinados/as. De una manera cruda, hemos empezado a tomar conciencia de nuestra fragilidad individual y colectiva. Estamos, sin duda alguna, en uno de esos pliegues de la Historia en los que se divisa un nuevo tiempo. Cómo sea ese tiempo dependerá de las respuestas que seamos capaces de dar al desafío que ahora tenemos por delante.

Como no podía ser de otra manera, la escuela se ha visto sacudida fuertemente por esta crisis que ha vaciado los centros escolares. De manera abrupta la interrupción de las clases ha obligado a la comunidad educativa a buscar fórmulas para continuar por otras vías enseñando y aprendiendo. El esfuerzo al que todos/as estamos llamados es importante, pero eso no significa que debamos caer en el desánimo. Convertir todo lo que estamos viviendo en una oportunidad para crecer humana y profesionalmente es un reto suficientemente importante como para que nos volquemos en ello.

Nuestro sistema educativo está experimentando unas transformaciones desconocidas hasta la fecha: el cierre de los centros escolares nos ha arrojado a un nuevo tiempo educativo. En palabras de Fernando Trujillo: “todo lo que era sólido en educación se desvanece en el aire –esperemos que por un tiempo breve y limitado–“. En medio de todo ello, la EPA (Educación de Personas Adultas) afronta la crisis con una especial preocupación:

Preocupación por el estado de salud de su alumnado, especialmente del de más edad que, como sabemos, es el colectivo más afectado por la pandemia.

Preocupación por el futuro laboral de una parte importante del alumnado que ha perdido o puede perder (esperemos que solo temporalmente) su empleo. La EPA ya estuvo en primera fila en la atención a las personas damnificadas por la Gran Recesión de 2007 (de cuyos efectos aún no nos habíamos recuperado del todo) y ahora, cuando se reabran los centros, deberá posicionarse como siempre ha hecho del lado de las personas más vulnerables.

Preocupación por cómo afectará este parón, más allá de las iniciativas de educación a distancia que se han puesto en marcha, a las enseñanzas regladas (Enseñanzas Iniciales y ESPA), a las pruebas que debían realizarse (pruebas libres de Graduado en Educación Secundaria y Bachillerato, accesos a CFGM, acceso a CFGS, accesos a la universidad, Competencias N2 y N3, pruebas de Conocimientos Constitucionales y Socioculturales de España…) o a las prácticas de la FP Básica.

Ahora bien, la preocupación no puede devenir en parálisis o inacción. La actual situación supone para la EPA un desafío importante que debería traducirse, a nuestro modo de ver, en una serie de deberes que debería acometer más pronto que tarde. Serían cinco los grandes retos que la EPA tiene por delante: la atención al alumnado mayor de 55 años, la alfabetización digital, la formación en competencias clave, la humanización y la educación para una ciudadanía plena.

Si quieres leer el artículo completo, haz clic aquí.

El segundo de los artículos apareció bajo el título «Reimaginar la normalidad». Aquí encontraréis parte de su contenido:

No sé si el momento actual es el más adecuado para poner las luces largas sobre el sistema educativo. Seguramente no, tan inmersos como estamos en la gestión de unas situaciones personales y profesionales cuanto menos complejas. Algunos llevan ya días fabricando viseras pantalla de protección para sanitarios y residencias (también batas, mascarillas o gorros), tal es el caso de un equipo humano entre el que se cuentan miembros de la comunidad educativa del CEPA Sierra Norte de Torrelaguna (Madrid): “CEPA Sierra Norte: de la teoría a la práctica para ayudar contra el COVID-19” (sendanorte.es, 05/04/2020). Tienen mi más sincero reconocimiento. Otros ya se han puesto a planificar la vuelta de las vacaciones confinadas en la que la enseñanza no presencial nos seguirá ocupando y preocupando, no sabemos por cuánto tiempo. Esto es lo que se ha propuesto Ramón Paraíso en “Algunas propuestas desde la trinchera para el tercer trimestre (modestia aparte)” (De vuelta, 05/04/2020). Aprovechar estas valiosísimas experiencias me parece fundamental para vislumbrar el futuro que nos espera, ese que deberemos construir entre todos/as.

Dice Joan Subirats en “Normal y excepcional” (ctxt, 30/03/2020) que “no podemos volver a una pretendida normalidad pensando que así recuperaremos una seguridad que, de hecho, no teníamos”. En el ámbito educativo, ¿echamos de menos todo el andamiaje educativo que saltó por los aires con la declaración del estado de alarma? Si la respuesta es no, bien haríamos, como sugiere el propio J. Subirats, en “reimaginar la normalidad”. Es ese el ejercicio necesario que habrá que hacer en algún momento. Yo me adelanto a él y desde aquí imagino cuáles serían los nodos educativos que no deberíamos pasar por alto en ese regreso a la “normalidad”: educación para la comprensión de la realidad, educación emocional, educación en valores y educación artística.

Si quieres leer el artículo entero, clica aquí.

Y ya por último, este es el debate-tertulia que mantuvieron ayer 9 de abril de 2020 algunos de los miembros de fadultos, la comunidad de docentes de educación de personas adultas: Diego Redondo, Ramón Paraíso, Josep Miquel Arroyo, Gemma Argelaga y Maximiliano Alcañiz.

*Imágenes: Lucía Villarroya.

2 comentarios sobre “Educación de Personas Adultas en estado de alarma

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Comenzar
A %d blogueros les gusta esto: